Maestros y máquinas

– una evaluación del Programa Conectar Igualdad**

El nombre con el que se encabeza esta ponencia hace alusión a un libro de un norteamericano llamado Larry Cuban: Maestros y Máquinas. En él, este profesor secundario y universitario cuestiona la manera en que se introducen las tics en educación. Pero hagamos un pequeño recorrido por nuestros pagos y después volveremos a sus reflexiones.
Una foto de la prehistoria
Cuentan que cuando Bill Clinton vino a Argentina en 2001 quedó maravillado por la descripción del portal educativo que recientemente se había lanzado: educ.ar. “Uno de sus éxitos es que capacitan primero a los maestros antes de conectar a todas las escuelas. Ustedes lo hacen mejor. Tendríamos que haberlo hecho así”, le dijo el ex presidente estadounidense a sus interlocutores, el emprendedor y filántropo Martín Varsavsky y el director ejecutivo del portal, Fernando “Aíto” de la Rúa. Varsavsky, que se autodefine como tecnoentusiasta, en el año 2000 donó 11.282.855 dólares al gobierno de Fernando de la Rúa con el objetivo de introducir internet en todas las escuelas argentinas. Pero para que esa donación sea fructífera, era necesario que el estado invierta como mínimo 500 millones de dólares para conectar a todas las escuelas del país. Finalmente, hacia 2002 seis millones de ese dinero había sido bien usado: para promover el uso de internet en las escuelas. Pero los otros cinco millones se convirtieron en bonos de deuda por orden del ex ministro Domingo Cavallo; luego de eso vino el default y el dinero no se pagó. Martín Varsavsky, el emprendedor y filántropo, había sido estafado. La capacitación docente que se promocionaba ante los ex presidentes extranjeros y que ya entonces se daba como un hecho sigue estando hoy en la columna de las tareas pendientes.
Sobre el Programa Conectar Igualdad
El programa Conectar Igualdad fue presentado en Argentina el 6 de abril de 2010 a través del Decreto Nº 459/10. Entre los primeros objetivos se encuentra:
recuperar y valorizar la escuela pública y reducir las brechas digitales, educativas y sociales en el país .
En el programa intervienen la Presidencia de Nación, la Administración Nacional de Seguridad Social (ANSES), la Jefatura de Gabinete de Ministros, el Ministerio de Educación y el Ministerio de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios. De entrada Pablo Fontdevilla, gerente Ejecutivo del programa evaluó que el impacto en la educación nacional iba a ser grande:
“Es un punto de inflexión tan importante como la ley que hizo obligatoria la educación primaria, como las leyes que se dictaron después de las reformas universitarias de 1918″.
La presidenta en su discurso de presentación, dijo sentirse como ”la Sarmiento del Bicentenario” por la magnitud del cambio propuesto.
Tomamos algunos datos del sitio oficial de la Conectar Igualdad:
– El programa Conectar igualdad se financia con fondos de Anses;
– Se plantea de entrada la entrega de 3millones de netbooks y una inversión inicial de $4.000.000.000.
– Entre los objetivos, según la presidente de la Nación, está que los chicos terminen la escuela secundaria, y disminuir la brecha digital.
– Se espera que las netbooks también tengan impacto “en la vida diaria de todas las familias y de las más heterogéneas comunidades de la Argentina. En este sentido, Conectar Igualdad se propone trabajar para lograr una sociedad alfabetizada en las nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), con posibilidades de un acceso democrático a recursos tecnológicos e información sin distinción de grupo social, económico ni de las más diversas geografías, tanto rurales como urbanas.”
Alumnos, docentes, familias, directivos y referentes tecnológicos forman parte de este proceso que pretende generar profundas transformaciones para fortalecer la nueva escuela que consolide una Argentina justa, libre y soberana.

LOS INICIOS: EL PROYECTO OLPC
El proyecto parte de la idea original del plan OPLC – one laptop per child o una laptop por chico. Surge en el año 2005, en el MediaLab del MIT (Massachussets Institute of Technollogy) a partir de una idea de Nicholas Negroponte . Allí surge la asociación sin fines de lucro OLPC. Otras empresas que colaboran con el proyecto: Google, AMD, Red Hat, News Corp, Brightstar Corp y otras.
Los dispositivos iniciales eran de muy bajo costo: U$S 100 cada uno. Por eso, el dispositivo se hizo conocido como la laptop de 100 dólares, si bien su costo resultó luego más elevado. El uso de la energía estaba optimizado a través de una manivela que generaba la energía necesaria. Cuando presentaron un prototipo a Kofi Annan, secretario General de la ONU entre 1999 y 2006, en el momento de dar vuelta por primera vez la manivela la rompió, por lo cual luego fue reemplazada por una piola como las que se usan en las cortadoras de césped. Se privilegió la duración de la batería por sobre la velocidad de funcionamiento.
El sistema inicial estaba basado en procesadores AMD que corrían con licencia GNU Linux. La interfaz del ususario consistía en ventantas siempre maximizadas y un escritorio con un marco en el que se encontraban los controles, el que podía activarse o esconderse presionando una tecla. Un elemento central de todo el proyecto eran las comunicaciones. Cada computadora era a la vez un enrutador, entonces la comunicación se establecía de manera descentralizada, sin depender de un nodo central. Las tareas que podía realizar la laptop eran básicas: juegos sencillos, procesador de textos, dibujos sencillos, navegar por internet y escuchar música. Diseñada para quienes nunca tuvieron acceso a una computadora, se considera que esas tareas pueden ser satisfactorias.
Hacia el año 2007 Intel se sumó a las empresas que participan de OLPC, luego de que Negroponte acusara a la empresa de intentar hundir las laptop a 100 dólares a través de la producción de la Classmate. Se sucedieron numerosas pujas entre OLPC e Intel, ya que las laptop de Negroponte no tendrían Windows ni chips de Intel, y ambas empresas pugnaban por lograr una participación en el negocio.
Si bien la idea fundante del proyecto es de carácter humanitario, nio se descarta que sea un buen negocio. Su venta masiva a gobiernos se hace como mínimo por 10000 unidades. Esta se complementa desde 2008 con la venta a particulares en los países del primer mundo, si bien a un costo de 200 dólares x 2 unidades (el costo individual sigue siendo U$S 100).
Las dificultades que ha tenido OLPC han sido numerosas. La mayoría motivadas por la puja con grandes corporaciones, como Microsoft e Intel. Otras, debido al costo de producción –insostenible a u$S 100—hasta llegar al planteo durante este año de que OLPC ha muerto .
Los fundamentos del proyecto OLPC tiene un enfoque integralmente distinto. Plantean un rechazo al tecnocentrismo e insisten en que el programa se debe iniciar con la capacitación docente. Otro elemento es la población a la que se destinan las computadoras: en el plan OLPC se espera que se entreguen desde 1° grado de la primaria, como para profundizar el impacto. A esta idea se la llama saturación digital, o sea la entrega de laptopts a toda la población escolar. Y el otro elemento diferencial es la conexión a internet, parte insustituible en el proyecto OLPC.
Las ideas de OLPC tienen fundamento pedagógico en Papert, considerado como un visionario al lograr fusionar el constructivismo con las tics 10 años antes de que esto fuera materialmente imaginable .
EN ARGENTINA
Desde el inicio, el proyecto OLPC en Argentina estuvo atravesado por numerosos conflictos, algunos debidos a la puja Intel-OLPC y otros a idas y venidas internas. En enero de 2005 Negroponte hizo el primer anuncio en Davos. En julio de ese año la secretaria de Negroponte se reunió con Adrián Paenza en Buenos Aires y le comentó que Argentina no estaba incluída entre los primeros países donde se llevaría adeante el plan OLPC. De inmediato Paenza se comunicó con Kirchner, luego con Filmus, quien lo habilitó a darle para adelante con las negociaciones. En octubre de 2005 Negroponte visitó nuestro país y se reunió con el jefe de gabinete Aníbal Fernández y se fue con el visto bueno para avanzar con el proyecto. Dos meses después se hacía el anuncio de la inclusión de Argentina en el plan y en enero de 2006 se realizó la primera reunión de Kirchner con Negroponte. En primer lugar, el país recibió 50 unidades para usar como prueba; se capacitaría a los docentes y luego se compraría un millón de unidades, todo esto con financiación del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Banco Mundial (BM). Pero rápidamente cambió el precio: de los 100 dólares iniciales cada dispositivo pasó a costar 180 dólares. La comisión de especialistas presidida por Paenza enfrentó su primer obstáculo cuando Intel hace un ofrecimiento al gobierno argentino de su propia laptop educativa, a un precio mayor y sin los componentes altruistas que estaban involucrados en el proyecto OLPC. La renovación presidencial en 2007 prolongó las indefiniciones. Intel presionó regalando 450 dispositivos y recordando su rol pionero en la capacitación docente en nuestro país (Intel viene llevando adelante programas de capacitación docente desde diciembre de 2001, pero desde el 2010 trabaja conjuntamente con educ.ar a través de la fundación Evolución ). Fue en ese momento que Paenza renunció a la comisión ad hoc. Al calor de las presiones de Intel, la balanza se fue inclinando contra OLPC, y así fue que Argentina hizo el paso a Intel y dejó de lado a OLPC como programa nacional, si bien algunas provincias lo implementaron.
Entre las provincias díscolas, La Rioja desató un gran embrollo al comprar laptops del programa OLPC. Como ya llegan al país ensambladas, Camoca -la cámara que nuclea a los ensambladores locales de computadoras- presentó quejas. Igualmente, se trataba sólo de ensamblaje local, no de producción nacional. En función de la tan mentada soberanía tecnológica, ¿no estaría Argentina en condiciones de producir integralmente los dispositivos en nuestro territorio?
La inclusión de Windows en las netbooks es una derrota de la comunidad de software libre, partidaria de que las netbooks entregadas tengan sólo desarrollos locales de Linux (ni Sugar, de las OLPC ni mucho menos Windows). Los foros de discusión de partidarios del software libre de esa época dan cuenta de diversas formas de tramitar la desilusión. Un testimonio de las aún esperanzadas desaveniencias lo constituye la carta que la comunidad de software libre le manda a la presidenta solicitándole no ya la integración de software libre a las netbooks sino el cese de negociaciones con Microsoft, que presentó a la presidenta “un plan de desarrollo sustentable”.
Finalmente, las netbooks que se entregan a los alumnos son realizadas por 10 empresas diferentes: EduNEC, Bangho, Lenovo, CDR, Exo, Positivo, Depot, Magalhães, Samsung y Noblex. El motherboard es Intel y tienen doble booteo (o un inicio dual): Windows 7 y Huayra, un desarrollo nacional de Debian GNU/Linux. El nombre huayra en quechua significa viento; es un desarrollo llevado adelante por CENITAL (Centro Nacional de Investigación y Desarrollo de Tecnologías Libres). En el caso argentino, las licencias de Microsoft para cada netbook cuesta u$s12, que se suma al costo de $1000 de cada equipo. Microsoft provee la licencia de Windows, el paquete Office 2007 y varios complementos educativos de Microsoft, como Maths. Intel puso algunos programas, como Classmate, y el gobierno otros.
Todos los intentos de paliar la gravísima afrenta de incluir el sistema operativo de Microsoft (o M$, como iconizan los precursores del software libre) no evitaron las críticas de Richard Stallman, reconocido como el gurú del software libre. En su visita a Argentina en setiembre de 2011 redefinió el programa como “Conectar a Maldad” o “Condenar Igualdad”, y a la versión CABA del mismo (Proyecto Sarmiento) como “Proyecto esclavizamiento”.
La propuesta del niño terrible Stallman es que sólo corra software libre en esas computadoras. Este contempla cuatro libertades: La libertad cero sería ejecutar el programa como se quiera, con cualquier propósito; la libertad 1 es de estudiar cómo funciona el programa, y cambiarlo para que haga lo que una quiera (para ello es necesario el acceso al código fuente); La libertad de redistribuir copias para ayudar a su prójimo es la libertad n°2. La tercera es la de distribuir copias de sus versiones modificadas a terceros. Esto le permite ofrecer a toda la comunidad la oportunidad de beneficiarse de las modificaciones. El acceso al código fuente es una condición necesaria para ello.
Son correctas las críticas de Stallman: afirmar que hay libertad de elección entre los dos sistemas operativos es falso; esto sólo consolida la posición dominante, tal como sucede en muchas otras opciones de falsas libertades de elección. El monopolio de Windows se ha fortalecido con la incorporación de 3.000.000 de usuarios cautivos. Y se ha desaprovechado una oportunidad increíble para que nuevas camadas de usuarios se capaciten en el uso de software libre.
La discusión con respecto al software que llevan los equipos atañe por un lado a discusiones técnicas. Por ejemplo: Huayra, realizado en Argentina a partir de Debian GNU/Linux, corre con unos 100 programas de software libre, y unos 30 de software privativo. El problema es que la conexión a internet se realiza exclusivamente a través de software privativo, con lo cual se pierde control de los procesos que hace nuestra computadora y se pierde el rastro a las posibles vulnerabilidades en cuestiones de seguridad. En los foros de software libre las aguas se dividen entre la defensa acrítica de PCI o las críticas al programa por el sortware privativo. Pero además de las discusiones técnicas, hay también discusiones políticas. Por un lado, la presencia de Huayra da pie a los defensores de la soberanía tecnológica. Por el otro lado, los partidarios del software libre consideran que la presencia de Windows envilece definitivamente al programa Conectar Igualdad.
La opción por uno u otro sistema operativo y los programas utilizados van determinando de manera implícita el diseño pedagógico. Se prentende que el uso de Windows como sistema operativo sea una opción transparente; pero esto es irreal; siempre será necesario deternerse en la herramienta y no en los conceptos que ella ayude a comprender. Pensar que Windows es intuitivo, o que su aprendizaje se da de manera espontánea es un error. La lógica demoníaca de funcionamiento, asociada a su comportamiento arbitrario, se fundamenta en ser un programa de código cerrado, en el que el usuario no posee control sobre los procesos que están sucediendo. Se genera entonces la sensación de que la máquina hace cosas que el usuario desconoce y no controla, hasta el punto de poner en riesgo trabajos en curso o la supervivencia del mismo aparato.
Uruguay: el ejemplo
Uruguay suele presentarse como ejemplo en la implementación del proyecto OLPC. En el marco del Plan Ceibal se han entregado hasta el momento 1.000.000 de computadoras. A pesar de que el proyecto OLPC ya no continúe, en Uruguay afirman que están en condiciones de continuarlo, ya que tienen diversos proveedores y pueden encargarse ellos mismos de las reparaciones de los equipos. Las computadoras entregadas no poseen Windows (a pesar de que Microsoft, amenazado, ofrece un Windows a 3 dólares que correría en cualquier computadora ). Un elemento llamativo de este plan es la sección Ceibal en inglés.. A partir del diagnóstico de la falta de profesores de inglés, se llama a licitación para esta capacitación. El British Council gana la licitación y empieza a ofrecer clases a docentes, niños y niñas a través de videoconferencias. Además de la tercerización de todo este importante sector de la enseñanza, el problema reside también en el trabajo docente: la contratación queda a cargo del British Council, que define también los requisitos de su formación. La tarea la llevan adelante dos docentes: el profesor de inglés remoto (mediante videoconferencia), junto con un docente que no necesariamente sabe inglés (al que sin embargo se le ofrece tomar clases con esta misma metodología), que oficiaría de niñera presencial. Como en el caso de las TICs, no se trata sólo de usar una herramienta (el idioma – la máquina: de manejar un vocabulario determinado o hacer clic aquí o allá), sino de captar la educación como una tarea multidimensional con un sentido político ideológico, y en el que lo vincular es también preponderante.

Algunas apreciaciones
La capacitación docente, promocionada como veíamos antes como un hecho consumado en el año 2001 ante el embajador del norte, también tiene presupuestos cuestionables. Ya podríamos sacar la conclusión de que aquellas elogios del 2001 a nuestros planes de capacitación operaron como un maleficio para que esa tarea no se realice, o se desrealice (que se haga, pero perdiendo realidad).
En el decreto de creación del programa Conectar Igualdad se menciona al pasar la capacitación docente entre los considerandos:
Que resulta imprescindible entonces crear un programa de incorporación de la nueva tecnología para el aprendizaje en línea y red, proporcionando a alumnas, alumnos y docentes de la educación pública secundaria y especial una computadora y la capacitación a los docentes en el uso de dicha herramienta.
Ese espacio mínimo permite inferir el lugar que se da a la formación docente en toda esta estrategia. En los cursos de capacitación se da por sentado el manejo eficiente de la computadora por parte de los docentes que, si así fuera, ¿para qué harían cursos de formación? En cursos autoasistidos y masivos a través de plataformas de aprendizaje a distancia (generalmente moodle) con costo muy cercano a cero para el Ministerio de Educación, las tareas prácticas de hacer clic en este rinconcito y no en el de al lado, o de encontrar el documento aquél que se supone definitivamente perdido en el laberinto que parece ser una computadora, no se asumen. El seguimiento del aprendizaje de cada alumno lo realiza y cuantifica la misma plataforma, que informa si la clase fue leída o no, y hasta puede llegar a informar cuántas veces. Operar una computadora es el primer paso. Pero sabemos que todo largo camino empieza por ese inseguro y atropellado primer paso. Es común que los docentes que realizan cursos presenciales de alfabetización en tics inicien así sus preguntas: “Perdón profe, usted va a pensar qué persona bruta soy, pero le tengo que preguntar…” La inseguridad del docente no es un efecto secundario colateral indeseado en este tipo de capacitaciones. Si ese primer paso está mal dado, seguramente todo lo que venga después será endeble. Y lo que viene después es asumirse frente a los nativos digitales como inmigrante… en un mundo que tiene tanta necesidad pero tan poco lugar para los inmigrantes… Y también puede encontrarse en los cursos oficiales de capacitación un entrenamiento en obsecuencia y análisis falseado de datos parciales que no se cuestiona para poder aprobar el trabajo final.
En nuestro país no hay un proyecto nacional estable de formación de docentes en TICs, si bien son una parte obligatoria de los planes de estudio de los institutos de formación docente. La participación de cursos es voluntaria y no es capacitación en servicio; el docente debe emplear sus horas libres en formaciones exigentes e interminables.
La baja en los números de usuarios reales de netbooks en clase (alumnxs y profesorxs), real y comprobable, constituye un dato digno de análisis. La realidad de las escuelas nos obliga a reflexionar y realizar un balance serio sobre el impacto de este programa, y pensar si los resultados justifican la inversión.
Volvemos ahora al profesor estadounidense Larry Cuban (combatido vehementemente por Alejandro Piscitelli, gerente de educ.ar hasta 2008 ), autor también de Oversold and subused (Sobrevendidas y subusadas: las computadoras en clase), que plantea que hay un patrón que viene aplicándose desde hace décadas: los comerciantes tratan de imponer un nuevo producto a los burócratas educativos, éstos –convencidos de que están ante una ‘revolución tecnológica- los imponen a los administradores escolares, que compran las máquinas y las imponen a las escuelas de su jurisdicción. Los maestros son el último eslabón, el que menos decisión tiene, el menos visible; son instruidos sobre los próximos cambios y soltados a aplicarlos. Este patrón se reproduce también en el programa OLPC (una laptop per child), donde los valores que imperan son los del mercado: estar al día, no perder el tren, etc., todo lo que implica tomar atajos para resolver la crisis educativa (…) Uno de los objetivos ocultos detrás de la saturación de las escuelas con máquinas OLPC es devaluar el trabajo y la inteligencia de los docentes, y reducir la cantidad de dinero destinada a sus salarios y entrenamiento. Los políticos y los burócratas pueden argumentar que “como hemos gastado millones en computadores, no queda mucho para los maestros”. Desde una perspectiva histórica, este es un patrón conocido. La tecnificación es una estrategia que las corporaciones y los gobiernos utilizan para reducir su compromiso con los seres humanos.”

** Presentada en el 3° Congreso Nacional de Educación http://congresonacionaleducacion3.blogspot.com.ar/

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