La pregunta ¿Dónde está Santiago Maldonado? en la escuela

Algunas afirmaciones que circulan en torno al tratamiento escolar del tema Desaparición de Santiago Maldonado

Propongo abrir la discusión en torno a la veracidad de algunas afirmaciones que circulan en los medios, en las charlas con amigxs, en las redes sociales sobre la posibilidad de tratar en las aulas el tema de la desaparición de Santiago Maldonado. Se plantea  la afirmación, su veracidad, y luego van algunos argumentos.

 

En primaria, los alumnos son chiquitos, no entienden de estas cosas políticas.

FALSO  > Lxs alumnxs entienden las cosas que charlamos, dependerá de cómo las planteemos en clase. Es el mismo argumento que se utiliza para no brindar educación sexual en las escuelas: tales cosas atentarían contra la “inocencia infantil”. Pero mientras tanto esos mismos niños son expuestos  la televisión que en cualquier horario da una versión hipersexualizada de cualquier cosa: comer mayonesa, comprar un auto, etc.. Hay una concepción errónea de infancia en estos casos: desde el psicoanálisis en adelante, ya no se puede afirmar así la cuestión de la inocencia infantil. Lxs niñxs son sujetos plenos de derechos, en este caso el derecho en juego es el derecho a la información (según la Convención sobre los Derechos del Niño adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 20 de noviembre de 1989).
La información debe ser probada, validada científicamente, y no partidaria.

El pedido de aparición de Santiago Maldonado lo hacen quienes odian a este gobierno, o sea los kirchneristas, por eso no reclamaron por Nissman ni por Julio López.

FALSO > El pedido por Santiago Maldonado lo llevamos adelante quienes defendemos los derechos humanos. La desaparición de personas es un delito de lesa humanidad, esto significa que la humanidad toda se lesiona por ese delito, en este caso la desaparición. La desaparición forzada de personas implica la desaparición de una persona por parte de agentes del estado o grupos o individuos que actúan con el apoyo del estado, seguida de la negativa a reconocer dicha situación y/o maniobras de encubrimiento. Esa lucha empezó mucho antes de que el kirchnerismo existiera, y seguirá existiendo mientras existan tales atropellos.

La escuela no debe politizar, la constitución plantea que la educación es apolítica.

DISCUTIBLE. La educación es un acto profundamente político. Esto lo afirma Paulo Freire –entre otros. En este caso, la vara para medir qué hecho es político suele ser variable. Reaccionamos acaso cuando el presidente de la Nación en el Monumento a la Bandera, en el acto por el día de nuestra bandera, arengó a los alumnos de 4to grado prsentes a que coreen el slogan de su partido “Sí, se puede”?  La educación es política. No es ni debe ser partidaria. Cuando enseñamos historia nacional, las figuras de Sarmiento, Julio A.Roca –por citar sólo algunos de “nuestros próceres”—tienen un rol favorable a los sectores dominantes. Nuestra taera es brindar a lxs niñxs la posibilidad de conocer todas las facetas de estas complejas personalidades, incluso las más nefastas.
La decisión de que en la escuela quepan todxs (  lxs pobres y lxs ricxs, los rubixs y lxs negrxs, lxs alumnxs con discapacidades, lxs no definidos sexualmente, lxs heterosexuales, lxs homosexuales, lxs altos y lxs bajos, lxs flacos y lxs gordxs, lxs rezagados y lxs líderes, etc.) es una decisión política. Una de las fortalezas de la escuela pública es  la posibilidad de brindar atención a lxs más vulnerables, lxs más expuestxs, lxs más débiles.

Neutralidad de los contenidos: los contenidos que deben tratarse en la escuela son neutrales.

FALSO >  Los diseños curriculares son realizados por el Ministerio de Educación y el Consejo Federal de Educación. En tal sentido, reflejan la visión que el sector en el poder tiene de la educación, del país y del mundo. Esos contenidos, como la educación toda (como también sucede en la mayoría de los ámbitos de la vida) es un campo de batalla: hay ofensivas y contraofensivas, negociaciones, idas y vueltas  (“me obligan a dar esto, pero considero que no es correcto / no es justo, por lo tanto voy a dar eso y también otros textos en los que se vea otra visión”). Nada es neutral en educación. Por ejemplo: si doy una clase sobre economía de nuestro país y no hablo del modelo extractivista, o no menciono el daño ambiental que provoca la producción indiscriminada y avasallante de soja, el silencio en que incurro tiene un significado político. Si afirmo sin más que Julio Argentino Roca condujo la Campaña al desierto, sin afirmar que la misma fue una campaña de exterminio de la población original de nuestro país, ese sesgo que le doy a la clase también tiene un significado político. Por acción o por omisión, toda educación es profundamente política.

Un sindicato como CTERA no puede definir los contenidos a desarrollar en las aulas.

VERDADERO > El sindicato no puede definir los contenidos, pero sí puede sugerir actividades.  (Otra discusión es si es conveniente trabajar con estas secuencias didácticas planteadas como recetas que desconocen las diferencias entre distintas realidades escolares. Esta es otra discusión. Para el caso, tampoco convendría trabajar con manuales, que uniformizan la heterogénea población escolar de nuestro país).
Por otra parte, el trabajo docente debe ser un trabajo intelectual. El docente no es un aplicador de recetas o secuencias didácticas elaboradas por unos cerebros vinculados a las empresas editoriales de libros de texto escolares, amparadas en la vía libre que les habilita el Ministerio de Educación. El docente debe poder decidir qué y cómo enseñar, respetando siempre los lineamientos del ME, en esta época sintetizados en los NAP. Esto se llama libertad de cátedra. Es una de las libertades más elementales.

A tal efecto, copio y pego los NAP de primer ciclo y 7mo grado, en los cuales el tratamiento del tema en cuestión se encuadra perfectamente:

NAP de Ciencias Sociales de Primer Ciclo
NAP de Ciencias Sociales de Séptimo grado

No puede ser que los docentes adoctrinen a los alumnos.

VERDADERO > Los docentes no pueden o tratar de convencer a sus alumnos de su posicionamiento partidario. De la misma manera, tampoco pueden hacerlo los gobernantes que utilizan lugares de poder para difundir posiciones de su partido, en una flagrante confusión entre cuestiones estatales y cuestiones partidarias. Las cuestiones estatales son de y para todos los ciudadanos, no así las cuestiones que atañen a su partido.
Tampoco es posibe hacer una escuela a medida de las familias de lxs niñxs. Si el ideario de la familia no coincide con el escolar, la familia podrá decidir si esa es una escuela para mandar a sus hijxs, o deberá buscar alguna escuela privada acorde a su ideario. Por ejemplo, imaginemos la situación de una docente que no pudiera dar el origen científico del universo (Teoría del Big Bang) porque los padres creyentes objetan dicho contenido.

 

Debemos recuperar a idea de la educación para transformar la realidad. Para ello, la formación del espíritu crítico en lxs alumnxs es fundamental. La escuela también es un ámbito de construcción de democracia. El objetivo no es confrontar con las familias, debemos tratarlo de una manera profesional, no partidaria, y dejar que la realidad ingrese a la escuela, no mirar para otro lado.

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